Las mascotas protegen tu cerebro
Una investigación publicada en Anthrozoös descubrió que los adultos mayores que se quedaban en casa y que poseían gatos o perros tenían una mejor función ejecutiva (las habilidades necesarias para prestar atención, recordar detalles y recurrir a experiencias pasadas para decidir cómo actuar) que aquellos que no poseían una mascota.